España no sólo es uno de los países preferidos por millones de turistas de todo el mundo, sino que su sector turístico está convirtiéndose en uno de los más competitivos. Según el Foro Económico Mundial, nuestro país ya es el cuarto país más competitivo del mundo dentro del terreno turístico, situándose únicamente detrás de Alemania, Suiza y Austria.
El informe establece el ranking de turismo y competitividad en función de una amplia serie de variables, como las legislaciones nacionales, la sostenibilidad medioambiental, la seguridad, las infraestructuras, la prioridad política o los recursos culturales.
España destaca por la herencia cultural, un capítulo en el que ocupa la primera posición, gracias a un importante número de sitios declarados patrimonio mundial, y sobresale por su capacidad y preparación para celebrar numerosas ferias y exposiciones, así como la variedad y modernidad de sus instalaciones deportivas.
En cuanto a las infraestructuras turísticas, España se sitúa en la quinta posición, clasificación a la que contribuye su capacidad hotelera, facilidades de alquiler de coches o el gran número de cajeros automáticos que aceptan las tarjetas de crédito Visa. También obtiene una buena puntuación en lo que se refiere a las infraestructuras de transporte aéreo y terrestre, ámbitos en los que ocupa el décimo lugar.
El informe, publicado bajo el título ‘La reducción de las barreras al crecimiento económico y al empleo’, analiza 140 economías de todas las regiones del mundo y busca poner de relieve la importancia del sector del turismo en el desarrollo económico de un país. En este sentido, subraya que el turismo es «aún más importante hoy en día» que en décadas anteriores y en un entorno de crisis, debido a su importante papel en la creación de empleo.