La jornada intensiva, propia de los meses de verano, no solo supone un extra de motivación para los trabajadores, sino que además favorece el ahorro energético. Así lo cuenta el portal de empleo Monster, en un estudio en el que entre otras cosas afirma obviedades como que poder disfrutar de la tarde libre permite que «los trabajadores se enfrenten a su jornada laboral con mejor humor, lo que se reflejará en su rendimiento y resultados».
Esta jornada también ayuda a conciliar la vida familiar y laboral ya que permite que muchos padres salgan antes y disfruten de las tardes con sus hijos. Igualmente, Monster recalca que salir antes «condensa todo el trabajo durante la mañana y así se evita que los trabajadores calienten la silla durante la tarde».
El hecho de que julio y agosto sean períodos con menos carga de trabajo, proveedores con los que trabajar, visitas que realizar y clientes a los que atender también favorece la aplicación de este nuevo horario.
Por otro lado, Monster asegura que la jornada intensiva también «afecta positivamente a los bolsillos». En este sentido, indica que los empleados pueden regresar antes a sus casas y evitar así salir a comer fuera y gastar más dinero. Finalmente, recalca que medidas como ésta «favorecen y ayudan a los empleados y revierten positivamente en la imagen de la empresa».